Mundo | 03/12/2019 16.05

Venezuela El chavismo rechazó a la OEA como observadora electoral y la ONU como investigadora de DDHH

Lo dijo el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, durante su participación en la COP25 de Madrid.

El ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, rechazó que la OEA f

El ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, rechazó que la OEA f

Archivo.

El Gobierno de Venezuela admitió hoy a la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE) como eventuales observadores de las elecciones parlamentarias de 2020 pero rechazó a la Organización de Estados Americanos (OEA) para esa función y a la ONU como investigadora de violaciones de derechos humanos en el país.

“Proponemos que (la supervisión de los comicios legislativos) sea lo más amplia posible, que observe Naciones Unidas, la UE si quiere, España si quiere”, afirmó el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, en una conferencia de prensa celebrada en Madrid, donde presidió la delegación de su gobierno a la cumbre mundial del clima COP25.

Y agregó: "Vamos a cursar invitación a todos los organismos y países que, de buena fe, quieran observar las elecciones parlamentarias”.

Consultado sobre si también se invitaría a la OEA, respondió que “no es una organización multilateral donde se encuentren los países de América” sino que “avala cualquier agresión que se haga contra cualquier pueblo de América que decida ser libre”, citaron las agencias de noticias Télam y EFE.

La OEA está integrada por 35 países, todos ellos del continente americano, y fue cuestionada en los últimos meses por su rol en la crisis política que derivó en la forzada salida del ex presidente de Bolivia Evo Morales.

“La oposición está de acuerdo en que es un organismo completamente politizado; yo sospecho que toda la oposición va a estar de acuerdo con que no vaya la OEA”, indicó Rodríguez.

El grueso del antichavismo, que con su holgada mayoría controla la Asamblea Nacional (AN, parlamento) y sostiene el gobierno interino designado por ese poder y encabezado por Juan Guaidó, ejerce la representación de Venezuela ante la OEA después de que la administración de Maduro se retirara de ese organismo.

Por otra parte, el gobierno de Nicolás Maduro rechazó en un comunicado “la conformación de una pretendida Misión de Determinación de Hechos para Venezuela en el seno del Consejo de Derechos Humanos” de la ONU.

Según la administración chavista, la creación de esa misión se debe al “vergonzoso uso político de los mecanismos” del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, por lo que responsabilizó a “un grupo reducido de gobiernos con graves expedientes de violación de derechos humanos”.

A fines de septiembre pasado, Venezuela se convirtió en el primer país latinoamericano para el que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU dispuso crear una comisión que investigará presuntas violaciones humanitarias por parte del gobierno.

Esa iniciativa fue consecuencia del informe sobre Venezuela que la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, presentó en julio pasado, en el que afirmó que las fuerzas armadas y de seguridad ejecutaron cerca de 7.000 personas entre enero de 2018 y mayo de 2019 y denunció que había 793 personas privadas arbitrariamente de su libertad y más de dos decenas de diputados opositores despojados de su inmunidad parlamentaria. 

GT